Como un cogollo de maría. Seca, fresca y limpia.
Que me coloca entre el extasis y el climax.
Que me expande y hace que quiera más.
Verde maría, pero más fría porque ha nevado sobre ella.
Blanca maría me olvida me embriaga, la veo bella.
Y la riego todos los días y más grande sé que es.
Ella se siente chica, pero no sabe que es al revés.
Me atrapa como una enredadera y me asfixia y ahoga.
Pero no me separo de ella.
Blanca maría para fumar en primavera.
Noto que se me acaba, la fumo y se esfuma.
Sólo quedan cenizas, ni el humo me arropa ahora.
Que ya no tengo planta. Blanca maría no es mía.
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