domingo, 27 de abril de 2014

Lujuria.

“Mojada con la almohada empapada de sudor, la única testigo del pacto de nuestro amor.
 La única que oyó esos susurros y gemidos, mientras te acariciaba con contactos prohibidos.”

Y ya recordaras, quien te marcó anoche, esa marca en el cuello te la hice en el coche.

Siento si hice algo sin permiso, pero tu mirada quiso, subimos al piso y empezamos sin preaviso. 

Quieres algo fuerte? Tu mirada hipnotizaba y el si era evidente. 

Vente, siente, besame la frente, déjame llenarte con mi parte más caliente. 

Tengo tanto flow que te flowllaré hasta que reviente.

Cierro la puerta de golpe y nos desnudamos por el pasillo.

 Ritmo acelerado al puro estilo corre que te pillo….y te pillé, ahora te tengo amarrada.

 Follemos a caladas, cabalguemos sin parada.

“Mojada con la almohada empapada de sudor, la única testigo del pacto de nuestro amor.
 La única que oyó esos susurros y gemidos, mientras te acariciaba con contactos prohibidos.”

Te observo desde arriba, llegando a la cima, se escucha la calma, la tormenta y lo que se avecina.
Seda fina! 
Me atrapas con tu balada, cómplices miradas, tenerte como te tengo no lo cambiaría por nada.

Duelo de susurros y gemidos alterados marcan el compás de pensarte y convertirse en pecado.

Las sábanas se tensan, los ojos ya no piensan el orgasmo y el clímax son lo que realmente interesan.


“Mojada con la almohada empapada de sudor, la única testigo del pacto de nuestro amor. La única que oyó esos susurros y gemidos, mientras te acariciaba con contactos prohibidos.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario