El camino será duro. La espera será larga. Y cuando llegue el momento las heridas recordarán la espera.
Como ese rayo de sol que atraviesa la figura y crea la sombra. Asi te veo en mi alma.
En lo más profundo de mi odio dolorido oigo el viento que se lleva las hojas, siento la brisa que me acaricia y una imagen me viene a la mente.
Seré fuerte, seré la rama de bambú al doblarse sin romperse. Seré agua que erosiona en la roca. Seré mi espada cortando el viento y mi arco al disparar una flecha. Solo por una causa seré guerrero.
No ganaré la batalla, como otras muchas. Pero no perderé la esperanza. No. Todavia hay sangre en mis venas y aire en mis pulmones. Todavia, tengo por lo que luchar. Todavia tengo recuerdos en mi memoria y sueños que hacer realidad.
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