Cada embestida retumba mi memoria,
no puedo controlar ese pensamiento.
Cada golpe más duro, y esa imagen aparecen deslumbrando.
Me ciega y no son las lágrimas, aun que tengo inhundado el alma.
Que no dan lo que yo doy, que no merecen lo que meredco.
¿Que no doy, que dan? ¿Que no meredco, que merecen?
Y entonces caigo en un hoyo oscuro sin fondo, sin luz, donde solo veo mi fracaso.
Todo lo luchado, todo ese esfuerzo, todo lo sufrido...
No sirve el camino si no se llega a la cima.
Lo hicistes bien...nos sorprendistes...otra vez será...
Y piensas...y te das cuenta que fue ese instante, que tenías que haber seuido hacia delante, tenías que haberte lanzado...y el destino decidiría tirando una moneda al aire.
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