jueves, 16 de mayo de 2013

Amor ciego.

No sé tu nombre, seguro que por eso te envidia el silencio.

No conodco el tacto de tu piel, y por eso las flores se marchitan.

Aún no he olido tu perfume mujer, y por eso me muero.

Pude haber podido, pero me quedé tan sólo en el intento, y no lo hice.

Quise haberte amado, pero lo que hice fue perderte.

Hoy en el cielo veo las estrellas revueltas y no estás tu para poner orden en ellas.

No veo existencia en el futuro y todo acaba en un agujero inmerso de oscuras intenciones.

Ahora tengo el lamento de no haberte hablado, ahora tengo el lamento de la angustia del pasado.

Tu fija mirada, tus labios carmesí, tu pelo de seda de carbón...

Media palabra y un gran suspiro.

Me llenas con nada más que sueños vividos.

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