viernes, 6 de diciembre de 2013

Después de que lo perdí.

No noto ya ese caminar de dedos sobre mi espalda. Se me hace extraño.

Después de miles de caricias ni una sola se me ha quedado a consolarme.

Me miro al espejo cada mañana buscando el rostro que vistes un día. 

No encuentro cara. El cristal ha atrapado mi reflejo y no me lo devuelve.

Un yugo por collar y unas cadenas por zapatos.

Los timbres suenan al compás, han sido más cautos. 

Vuelvo a mirar la mirada atrapada en tus suspiros.

Intento entender pero me he quedado sin aliento. Me has vuelto a quedar sin aliento. 

Me encuentro sólo, pues me ha abandonado hasta la musa.

No me quiere el viento, sale corriendo.  Y el agua salta por los precipicios.

Después de tanto tiempo, después de que lo perdí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario